martes, 7 de agosto de 2012

Allí donde el corazón sigue en continuo movimiento

De repente ahí me veo, yendo en el coche con tu hermana hacia casa de tus padres, solo porque me lo has pedido. Mi mente se ciega en ese momento, mi corazón toma las riendas del asunto, como debe ser.

Cuántas veces habré pensado en ese momento de visitar tu ciudad de origen contigo, ya tocaba hacerlo. Y allí estoy, parece que todos me conocen, tu cara de felicidad es extrema y yo siento como si en otra vida hubiera estado allí, todo tan familiar que yo tomo la iniciativa de todo, me siento como en casa.
Aunque solo fuera dos días los que pasara allí, sabía que ahí todo iba a dar un giro. Es como si de repente tuvieras que someterte a un tercer grado y salir con la cabeza bien alta de ahí.

Todo era demasiado perfecto pero es que tu eres perfecta para mí. Habías hablado mucho de mi a la gente con la que nos rodeábamos, tanto que me conocían más que yo misma y eso, a una la llega a asustar. Pero faltó poco para descubrir que ese era uno de mis lugares.
Esa noche vimos las estrellas tumbadas en el bosque, seguía en mi sueño. Pedimos un deseo conjunto: POR SIEMPRE. 
Tu madre que no soportaba la idea de tu orientación, me llegó a decir: hazla feliz, yo se que tu puedes. Y mis ojos se encharcaron tanto que tuve que darla un abrazo. Y a ti te dijo: déjate querer, solo por ella.
Tomamos rumbo otra vez hacia Madrid y la verdad que con expectativas diferentes, teníamos ese algo especial pero estuvimos pensando que después de eso, debíamos de dejar nuestros miedos a un lado, o mejor aún superarlos juntas.  Tu mirada perdida y asustada tomó otra forma, adoptó forma de seguridad.Y me cogiste la mano como muestra de que estábamos juntas en eso, en el proyecto de nuestra vida.

Llegamos a mi casa y mi madre al verte saltó de alegría, te dio la bienvenida y te abrazó tan fuerte que llegué a sentir incluso celos. Hacía mucho tiempo que no te veía y verte ahí de nuevo significaba que otra vez volvías a casa, que todo se iba a poner en su sitio.
 Y tanto que se puso que desde ahí hemos ido forjando día a día nuestra relación, tanto que aquí estamos, viviendo cerca del mar, siendo pareja de hecho y viendo como nuestros niños crecen y nos dan más ganas de seguir juntas en nuestro camino hacia la vejez, los cuales tienen tu mismo lunar en la cara, ese lunar que un día me volvió loca y descubrí que tu serías para mí por siempre.



p.d. No es una historia real. Pero es la mejor historia del mundo que cualquiera podría hacerla realidad.