Que me muero si no te beso,
Que me quiten los inviernos si no me abrigas,
Que se me rompa la voz si no puedo hablarte,
Que dejen de alumbrar el Sol y la Luna si tu desapareces,
Que duerma en el suelo si tu no compartes mi cama conmigo,
Que desaparezcan las horas si se me van a hacer eternas sin ti,
Que no tenga pies si no puedo seguir tu camino y caminar a tu lado,
Que me quede ciega si no puedo ni tan siquiera mirarte,
Que se acabe mi vida si tu no vas a estar a mi lado.
miércoles, 6 de octubre de 2010
Las vueltas que da la vida
Corría el año 97 cuando yo llegué a esta ciudad...todo nuevo, nueva vida y con solo 10 años. Colegio nuevo, casa nueva, entablar nuevas amistades...
Tú fuiste la primera, mi primera amiga que me acogió y la verdad que fuiste mi alegría en esos tiempos, eramos inseparables. Según transcurrieron los años descubrí que tu querías ser una reina, destacar ante todos y ante todo...yo solo quería pasar desapercibida. Nuestra amistad pasaba por grandes baches hasta que de repente te encerraste en ti misma...me trataste mal, yo me sentía mal aun buscando las mil formas de poder ayudarte, en aquella época tu estabas enferma y no quisiste ayuda de nadie, solo por tu odio hacia los demás y a ti misma, te fuiste quedando sola, te fuiste convirtiendo en un saco de huesos, yo buscaba algo en tu mirada mientras tu la apartabas hasta que un día me di por vencida y nada te merecías de mi, a veces se aprende mejor sola que acompañada, el tiempo pasó y por más que te visto por la calle había un muro muy alto que llegaba al cielo y me impedía poder hablarte, saber de ti...y siguieron pasando los años pero algo dentro de mi siempre te ha apreciado, nuestra amistad fue especial por encima de todas las cosas y si, yo también lo he pasado realmente fatal y siempre te he tenido como un pájaro que voló y nunca volvería...pero he visto que el destino es en algo que hay que creer y cada día que pasa creo firmemente en él. Ayer llegué como un día más a mi clase y te vi sentada en uno de los pupitres, mi corazón se congeló por un momento y encima me miraste con ojos de querer acercarte a mi pero yo puse mi escudo y decidí seguir hasta mi sitio. Después te acercaste a mi y lo siento, mi forma de ser pero aun ando en trance, anodadada...no tengo los adjetivos que se comparen con mi estado. Me sorprendió bastante.
Veo que quieres acercarte a mi con cada comentario, con cada gesto pero...me cuesta. Ha sido algo inesperado que nunca pensé que volverías aunque solo fuera para estar en mi clase pero además de eso, ¡me hablas!e incluso muestras que te interesas por mi pero es demasiado para mi y necesito tiempo para asimilar, quizá con el paso de los días pueda dar más de mi por una segunda oportunidad aunque sea por 9 meses del curso pero...he aprendido que no todo es para siempre.
Cada vez que me hablas me pasa algo extraño por mi estómago, similar a dolor; en los oídos algo como que me pita y en mi cabeza un ligero dolor...tiempo,¡ lo necesito!
Suscribirse a:
Entradas (Atom)