martes, 16 de noviembre de 2010

Días agridulces


Hay días que parece que nunca se va a apagar el Sol,
y otros son más tristes que una despedida en la estación.
Es igual que nuestra vida, que cuando todo va bien
un día tuerces una esquina y te tuerces tú también...
¿quieres ver el mundo? Mira, está debajo de tus pies
Sí, la respuesta es que estoy melancólica. LLevo unos días con angustia dentro de mi, que a veces no me deja ni comer, ni pensar, solo estar ausente pensando en aquellas personas que se fueron que ya no estarán entre nosotros y duele, duele ver como han arrancado ese pedacito de ti al que tanto están amarrados. 
Y son los recuerdos los que me duelen, y son tantos que pasan uno detrás de otro rápido y mi corazón se encoge, me hago pequeña y mil lágrimas suicidas me llenan la cara, mi cabeza se nubla y tengo los ojos rojos de que de repente me den las ganas increíbles de llorar y en ese momento no puedo, me queda el consuelo de las noches a solas en mi cama, con la almohada de apoyo emocional. 
Cada vez son más las personas que se van marchando, en silencio pero con despedidas más que sonoras y la mierda se queda aquí entre los que se quedan, día a día superando retos: el de vivir y mantenerse en pie, limpiarse las lágrimas, intentar caminar recto y con la cabeza alta...fácil es decirlo, pero hacerlo...difícil. 
¡Cuánto me gustaría que siguierais aquí presentes, me da tanta pena todo!
Me duele...

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